Translate

domingo, 11 de junio de 2017

ADELGAZAR SIN DIETA ESTÁ EN TU MANO

En esta época del año, todos deseamos superar esto rápidamente. Se acercan las vacaciones de verano y lamentablemente el invierno resultó ser mucho más largo de lo que esperábamos. Ahora nos encontramos antes el dilema de si deberíamos hacer una dieta o no.
No es sano prestar tan solo atención a nuestro aspecto físico y contar las calorías no es algo útil para todos. Pero si realmente desea adelgazar y si le gusta comer, ¿sería posible adelgazar y a pesar de ello seguir comiendo? Nosotros creemos que sí. Aquí nuestros consejos para adelgazar sin dieta.



Deporte

Esto lo ponemos en primer lugar ya que seguramente ya sabía que este sería uno de los consejos, ¿no? No hay que ser ningún experto para saber que uno pierde peso cuando quema más calorías. En caso de que odie el deporte, puede que esto le resulte problemático, pero existen muchos tipos de deportes que puede probar. Si no le gusta ir al gimnasio, ¿por qué no ir a una clase de baile, a pilates o a zumba? Si esto tampoco le gusta, también puede salir a dar un paseo. Gastará más energía si camina por montañas o sobre grava. Si no desea salir a zonas públicas también puede practicar en casa con un vídeo de Youtube. Haga lo que haga, ¡debería ser algo que le divierta y así no tendrá la sensación de estar siguiendo un entrenamiento riguroso! 

Un plato más pequeño

Suena ridículo, pero es verdad. Ponga la mesa como siempre, pero coma de un plato más pequeño. No puede comer todo lo que quiera y tampoco lo hará. El plato pequeño es un mensaje para el cerebro. Le engaña y le indica que la porción es más grande de lo que es. Cuando haya terminado de comer no querrá repetir. Lógicamente, si solo come lechugas, también puede coger un plato más grande.

Masticar más lentamente

Otro truco consiste en masticar más lentamente. Su cerebro necesita algo de tiempo para procesar el hecho de que ha comido algo y luego indica al cuerpo que usted ya está saciado. Si come demasiado rápido, el cerebro no tendrá tiempo suficiente para tranquilizarse y reaccionar a las señales del estómago. Quienes comen rápido tienden a sufrir más de sobrepeso que aquellos que comen despacio.

Asegúrese de dormir suficiente por la noche

La salud, el sueño, el estrés y el peso están relacionados entre sí. Si sufre estrés y si no duerme bien, eso puede repercutir gravemente en su peso. Algunos estudios han demostrado que la falta de sueño altera las hormonas de la leptina y la grelina las cuales son vitales para el apetito. Además, el estrés aumenta la liberación cortisol.  Si estas hormonas no están equilibradas, causan ataques de hambre y sentimos el deseo de comer las comidas equivocadas. La falta de sueño crónica y el estrés aumentan el riesgo de padecer ciertas enfermedades como la diabetes tipo 2 o la obesidad.

Proteínas en vez de hidratos de carbono

Entre la mayoría de los consejos de alimentación encontramos la recomendación de comer más proteínas y menos hidratos de carbono. Los hidratos de carbono hinchan el cuerpo, en especial si somos sensibles al consumo de trigo. Las proteínas influyen sobre el apetito. No hay que comer tanto para saciarse, se reduce el hambre y de esa manera se consumen menos calorías. Cambie su cesta de pan por una cesta de frutas, yogur o huevos.




No compre alimentos no saludables

Si tiene alimentos no saludables en casa, lo más seguro es que se los coma. Es mejor que evite comprar patatas fritas, tentempiés o golosinas ya que estas cosas contienen muchas calorías y aumentan la posibilidad de sufrir ataques de hambre o la necesidad de comer. Comer este tipo de productos perjudica su peso. Intente llenar su frutero y si necesita picar algo coma taquitos de queso.  Si aún así desea tener alimentos poco saludables en casa, intente guardarlos fuera del alcance de su vista.

Mucho líquido

Los estudios han demostrado que uno come menos cuando toma mucha agua y de esta manera se puede adelgazar, en especial si bebe antes de las comidas. El agua reduce el hambre y es verdad que a veces nos sentimos hambrientos cuando realmente tenemos sed.

Céntrese en en la comida

Una de las razones principales por las cuales comemos demasiado es porque dedicamos muy poca atención a la comida. Comemos mientras vemos la tele o mientras hablamos. Si prestamos más atención a lo que comemos, podemos evitar aquellas calorías que realmente no deseamos consumir.

Evite las bebidas azucaradas

Una empresa de bebidas publicó hace poco que la demanda de bebidas azucaradas ha disminuido porque las personas son cada vez más conscientes del contenido de azúcar que contienen este tipo de bebidas. El azúcar es el ingrediente más problemático de la alimentación y se relaciona con muchas enfermedades del mundo occidental. Cambie su bebida azucarada por agua, té (en especial té verde) o café. 

Sea una persona disciplinada

Lleve un diario y anote sus comidas. Los sentimientos de culpa después de comer un paquete entero de galletas de chocolate pueden hacer que la próxima vez tan solo coma una o dos galletas.

Prepárese un almuerzo para llevar

Si se prepara un almuerzo para llevar al trabajo o a una excursión tendrá la opción de llevar algo sano y no tendrá que recurrir a comidas ricas en sal o azúcares.

Ame a su cuerpo

Su cuerpo siempre será suyo y es el único que tendrás, por ello, debería tratarlo como un coche de lujo. Préstele la atención y el cariño que necesita y asegúrese de mimarlo tan solo con las mejores comidas. Evite las comidas rápidas, las golosinas y las bebidas azucaradas. Reduzca el estrés, practique deporte con regularidad y encuentre una actitud interna con respecto a su cuerpo que le ayude a cuidarlo y a protegerlo.

Artículo de Tom Vemersch, psicólogo y especialista en flores de Bach

No hay comentarios:

Publicar un comentario