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viernes, 20 de octubre de 2017

LA MEMORIA Y LOS MINERALES EN LA MUJER EN SABER VIVIR DE TVE1 30 8 17

En el chiringuito inicial tratamos el tema de la memoria y dos plantas que actúan muy bien en este sentido. Y en la mesa, junto a la ginecóloga María Jesús Cancelo, hablamos de la importancia de minerales como el hierro, el calcio, el magnesio y el ácido fólico para la salud en general y en particular para la salud femenina.







viernes, 13 de octubre de 2017

DEFENSAS Y SUPERALIMENTOS EN SABER VIVIR DE TVE1 29 8 17

Este martes damos un consejo sobre defensas y prevención de resfriados en el chiringuito de Saber Vivir y nos adentramos en el concepto de superalimentos con la nutricionista Elisa Blazquez. Programa muy interesante porque nos adelanta al mantenimiento de la salud en Otoño.












lunes, 9 de octubre de 2017

GRASAS TRANS Y AUMENTO DE PESO EN SABER VIVIR DE TVE1 31-08-17

Muy pocas personas saben lo que son las grasas trans y el perjuicio para la salud. Esto lo desarrollo junto a Silvia Jato en el chiringuito de Saber Vivir. En la mesa del plató contamos con la endocrinóloga Pilar Riobó para hablar de los kilos que hemos cogido en el verano sin darnos cuenta.








sábado, 7 de octubre de 2017

VITAMINA C E HIPERTENSIÓN EN SABER VIVIR DE TVE1 28-08-17

En esta ocasión Silvia Jato y yo comentamos los alimentos con vitamina C y posteriormente hablamos de la hipertensión con la Dra. Martell . Doy unas recomendaciones de fitoterapia y de alimentos que nos ayudan a mantener a raya este problema.






miércoles, 4 de octubre de 2017

LA ALTERACIÓN DE LOS NIVELES DE MAGNESIO SE RELACIONAN CON DEMENCIA

Buenas fuentes alimentarias de magnesio son espinacas, almendras, anacardos, soja, granos enteros, yogur y aguacates.



Las personas con niveles altos y bajos de magnesio en la sangre pueden tener un mayor riesgo de desarrollar demencia, según un estudio publicado en la edición digital de “Neurology”.
"Estos resultados deben confirmarse con estudios adicionales, pero los resultados son intrigantes", afirma la autora del estudio Brenda C.T. Kieboom, del Erasmus University Medical Center, en Rotterdam, Países Bajos. "Puesto que las opciones actuales de tratamiento y prevención para la demencia son limitadas, necesitamos urgentemente identificar nuevos factores de riesgo para la demencia que potencialmente podrían ser ajustados. Si las personas pudieran reducir su riesgo de demencia a través de la dieta o suplementos, eso podría ser muy beneficioso", añade.
El estudio incluyó a 9.569 personas con una edad promedio de 65 años que no tenían demencia, cuya sangre se analizó para los niveles de magnesio. Los participantes fueron seguidos durante un promedio de ocho años y en ese tiempo, 823 personas fueron diagnosticadas con demencia. De ellos, 662 personas tenían enfermedad de Alzheimer y se dividió a todos los participantes en cinco grupos basándose en sus niveles de magnesio. Tanto aquellos con los niveles más altos como los más bajos de magnesio presentaban un mayor riesgo de demencia, en comparación con los del grupo medio.
Tanto el grupo bajo como el grupo alto tenían aproximadamente un 30% más de probabilidades de desarrollar demencia que los del grupo medio. De las 1.771 personas en el grupo de magnesio bajo, 160 desarrollaron demencia, que es una tasa de 10,2 por 1.000 años-persona. Para el grupo de magnesio alto, 179 de las 1.748 personas tuvieron demencia, una tasa de 11,4 por 1.000 años-persona. Para el grupo medio, 102 de las 1.387 personas se vieron afectadas por demencia, una tasa de 7,8.
Los resultados fueron los mismos después de que los investigadores ajustaron otros factores que podrían afectar al riesgo de demencia y a los niveles de magnesio, como el índice de masa corporal (IMC), el tabaquismo, el consumo de alcohol y la función renal. Kieboom señala que casi todos los participantes tenían niveles de magnesio en el rango normal, con sólo 108 personas con niveles por debajo de lo normal y dos personas con niveles por encima de lo normal.
Los alimentos que son buenas fuentes de magnesio, como, por ejemplo, espinacas, almendras, anacardos, soja y judías pintas, granos enteros, yogur y aguacates. Kieboom considera que, si se confirman los resultados, podrían emplearse los análisis de sangre para medir los niveles de magnesio con el fin de detectar a personas en riesgo de demencia, y destaca que el estudio no demuestra que los niveles altos o bajos de magnesio causan demencia; sólo revela una asociación.
Los autores señalan que el estudio tiene limitaciones, como que los niveles de magnesio se midieron sólo una vez, por lo que podrían haber cambiado, y que los niveles de magnesio en la sangre no siempre representan el nivel total de magnesio en el cuerpo.

jueves, 28 de septiembre de 2017

NUEVAS PAUTAS PARA ADELGAZAR TRAS ÉPOCA DE EXCESO

Hay que "comer muchos días bien y uno mal, y no comer todos los días regular".



Los nutricionistas de la Unidad de Nutrición de la Clínica Tufet enseñan nuevos hábitos de alimentación para adelgazar tras la época de exceso, ya que para "adelgazar hay que comer muchos días bien y uno mal, y no comer todos los días regular", según ha explicado el director de la clínica y creador de la dieta intensiva, Jaime Tufet.
Entre los diferentes consejos de la dieta intensiva que proporcionan los especialistas, el primordial es hacer las tres comidas principales del día: desayuno, almuerzo y cena, es decir, un total de 21 comidas a la semana. Por ello, en el caso de hacer 19 comidas mal y dos bien, se pierde peso; 17 bien, y cuatro mal, ocurre el efecto contrario: se engorda.
Por tanto, para adelgazar se pueden cometer solo dos excesos que estén programados, ya que de esta forma "se evita el sentimiento de culpa, y al no tenerlo, la comida engorda menos", ha explicado el Tufet, a lo que ha añadido que "todo lo que se come con sentimiento de culpabilidad se metaboliza por vías de depósito graso y engordará mucho más".
Una de las bases de la dieta intensiva del Dr. Tufet es concienciar de que alimentarse no es una fuente de frustraciones y no debe vincularse con la culpabilidad, por lo que para evitar situaciones de ansiedad se ofrecen siete consejos.
"Cuando se siente hambre, hay que pensar que es el momento en que se adelgaza: cuanto más se controle, más posibilidades habrá de perder peso", ha añadido el especialista.
Entre las recomendaciones se destaca realizar una dieta rica en proteínas y baja en azúcares; picar alimentos proteínicos para evitar "sufrir" por hambre; crear un horario para las comidas, y no saltárselo; escribir un diario de comidas para registrar las fortalezas y debilidades; diferenciar entre el hambre estomacal y el hambre bucal pensando antes de comenzar a comer; recurrir a terapias, y no comer a escondidas ni autoinsultarse por comer en exceso.

viernes, 15 de septiembre de 2017

7 CONSEJOS PARA MANTENER SANO EL CEREBRO ("LIFE`S SIMPLE 7")

Un estilo de vida saludable beneficia al cerebro tanto como al resto del cuerpo y puede disminuir el riesgo de deterioro cognitivo (una pérdida de la capacidad de pensar bien) a medida que se envejece, según nuevas recomendaciones de la American Heart Association (AHA) y la American Stroke Association.

Tanto el corazón como el cerebro necesitan un flujo sanguíneo adecuado, pero en muchas personas, los vasos sanguíneos lentamente se estrechan o se bloquean a lo largo de su vida, un proceso de enfermedad conocido como aterosclerosis, la causa de muchos ataques cardiacos y accidentes cerebrovasculares. Muchos factores de riesgo para la aterosclerosis pueden modificarse siguiendo una dieta saludable, obteniendo suficiente actividad física, evitando el consumo de productos de tabaco y otras estrategias.





"Los mismos factores de riesgo que causan aterosclerosis son también los principales contribuyentes al deterioro cognitivo en la vida tardía y la enfermedad de Alzheimer. Al seguir siete sencillos pasos -'Life's Simple 7'--, no sólo podemos prevenir el ataque al corazón y el accidente cerebrovascular, sino que también podemos ser capaces de prevenir el deterioro cognitivo", afirma el neurólogo vascular Philip Gorelick, presidente del grupo de recomendaciones y director médico ejecutivo de Mercy Health Hauenstein Neurosciences, en Grand Rapids, Michigan, Estados Unidos.

'Life's Simple 7' esboza un conjunto de factores de salud desarrollados por la American Heart Association (AHA) para definir y promover el bienestar cardiovascular. Los estudios demuestran que estos siete factores pueden también ayudar a fomentar la salud ideal del cerebro en adultos.

El programa 'Life's Simple 7' insta a los individuos a:

1.- controlar la presión arterial,
2.- controlar el colesterol,
3.- mantener el azúcar en la sangre normal,
4.- ser físicamente activo,
5.- ingerir una dieta saludable,
6.- perder peso extra y
7.- no empezar a fumar o dejar de fumar.

Tener un cerebro sano se define como alguien que puede prestar atención, recibir y reconocer información de nuestros sentidos; aprender y recordar; comunicar; resolver problemas y tomar decisiones; mantener la movilidad y regular las emociones. El deterioro cognitivo puede afectar a cualquiera o todas esas funciones.





La recomendación, que se publica en la revista de la American Heart Association (AHA) "Stroke", destaca la importancia de tomar medidas para mantener el cerebro sano tan pronto como sea posible, porque la aterosclerosis - el estrechamiento de las arterias que causa muchos ataques al corazón--, puede comenzar en la infancia. "Hay estudios en curso para aprender cómo las estrategias saludables para el corazón pueden afectar a la salud del cerebro, incluso a una temprana edad", dice Gorelick, quien tras reconocer que se necesita más investigación, califica la perspectiva de "prometedora".
El incremento de la presión arterial, el colesterol y azúcar en la sangre pueden causar deterioro de los vasos sanguíneos grandes y pequeños, activando una cascada de complicaciones que reducen el flujo sanguíneo cerebral. Por ejemplo, la presión arterial alta --que afecta a aproximadamente uno de cada tres adultos estadounidenses-- es famosa por dañar los vasos sanguíneos que suministran oxígeno y nutrientes al corazón y al cerebro, destaca Gorelick.

El daño puede llevar a una acumulación de depósitos grasos, o aterosclerosis, así como la coagulación asociada. Esto estrecha los vasos, puede reducir el flujo sanguíneo al cerebro, y puede causar accidente cerebrovascular o "mini-accidentes cerebrovasculares". El declive mental resultante se denomina deterioro cognitivo vascular, o demencia vascular.

Anteriormente, los expertos creían que los problemas con el pensamiento causados por la enfermedad de Alzheimer y otras enfermedades similares eran totalmente independientes del accidente cerebrovascular, pero con el tiempo los investigadores han aprendido que los mismos factores de riesgo para el accidente cerebrovascular que se mencionan en 'Life's Simple 7' son también factores de riesgo para el alzhéimer y, posiblemente, para algunos de los otros trastornos neurodegenerativos, según Gorelick.

La recomendación también reconoce que es importante seguir las directrices publicadas anteriormente por la American Heart Association (AHA), el Instituto de Medicina y la Asociación de Alzheimer, que incluyen el control de los riesgos cardiovasculares y sugieren el compromiso social y otras estrategias relacionadas para mantener la salud del cerebro.

Los puntos de acción de 'Life's Simple 7', que se basan en hallazgos de múltiples estudios científicos, cumplen tres reglas prácticas que el panel desarrolló para identificar maneras de mejorar la salud del cerebro, que podrían ser medidas, modificadas y monitorizadas, señala Gorelick. Estos tres criterios permiten traducir el conocimiento en acción, ya que los proveedores de atención médica pueden evaluar fácilmente los elementos simples de la vida, como la presión arterial; pueden fomentar medidas probadas que promueven la salud y pueden medir los cambios con el tiempo.






El asesoramiento de la AHA proporciona una base sobre la cual construir una definición más amplia de la salud del cerebro que incluye otros factores influyentes, dice Gorelick, como la presencia de fibrilación auricular, un tipo de latido cardiaco irregular que se ha relacionado con problemas cognitivos; educación y alfabetización; estatus social y económico; la región geográfica donde vive una persona; otras enfermedades cerebrales y daños en el corazón.

También es un punto de partida para ampliar la investigación en áreas como si puede haber marcadores detectables, como los hallazgos genéticos o de imágenes cerebrales, que representen una susceptibilidad a enfermedades cardiovasculares o cerebrales, adelanta Gorelick.

"En algún momento de nuestras vidas, un 'interruptor' puede estar preparándose para 'girarse' o activarse, lo que nos sitúa en una dirección de riesgo de deterioro cognitivo y demencia", explica.
La demencia es costosa de tratar. Los gastos de atención directa son más altos que para el cáncer y casi lo mismo para las enfermedades del corazón, según estimaciones. Además, el valor de los cuidados no pagados para los pacientes con demencia puede superar los 200.000 millones de dólares al año. A medida que las vidas se alargan más en Estados Unidos y otros lugares, alrededor de 75 millones de personas en todo el mundo podrían tener demencia en 2030.

"Los políticos tendrán que asignar los recursos de salud para esto", dice Gorelick. La monitorización de las tasas de demencia en lugares donde los esfuerzos de salud pública están mejorando la salud del corazón "podría proporcionar información importante sobre el éxito de este enfoque y la necesidad futura de los recursos sanitarios para los ancianos", dice.

Los autores de estas recomendaciones revisaron 182 estudios científicos publicados para formular sus conclusiones de que seguir 'Life's Simple 7' tiene el potencial de ayudar a las personas a mantener un cerebro saludable a lo largo de la vida.